Frecuencias, potencia y emisiones

Las bandas de radioaficionado parecen una colección de números, siglas y límites. En realidad, la idea es bastante sencilla: cada banda tiene unas frecuencias autorizadas y unas condiciones de uso. Aquí explicamos cómo leerlas sin tener que interpretar directamente el BOE.

  • El CNAF organiza el espectro en España y establece qué servicios pueden utilizar cada rango de frecuencias.
  • Una atribución secundaria obliga al radioaficionado a proteger a los servicios primarios y aceptar sus condiciones específicas.
  • PEP o p.c.e. y PIRE no son lo mismo: la segunda incorpora también las pérdidas y la ganancia de la antena.
  • Los planes de banda ayudan a ordenar modos y actividades, pero no sustituyen al CNAF ni al Reglamento español.
  • Las autorizaciones temporales o experimentales tienen condiciones y vigencia propias y no equivalen a una atribución permanente.

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Qué es el CNAF

CNAF significa Cuadro Nacional de Atribución de Frecuencias. Es el documento oficial que organiza el espectro radioeléctrico en España y dice qué servicios pueden utilizar cada zona de frecuencias.

Qué versión está vigente

El CNAF vigente fue aprobado mediante la Orden TDF/732/2026, de 10 de julio. Sustituyó al CNAF de 2021.

Atribución primaria y secundaria

Qué significa “primaria”

Una atribución primaria significa que el servicio de aficionados tiene un uso principal de esa banda dentro de las reglas que correspondan.

Qué significa “secundaria”

En una atribución secundaria, el radioaficionado no debe causar interferencia perjudicial a los servicios primarios y, en general, no puede reclamar protección frente a ellos.

Cómo se expresa la potencia

PEP o p.c.e.

Es la potencia de cresta de la envolvente, una forma habitual de expresar la potencia de una señal, especialmente en modos como SSB.

PIRE

La potencia isotrópica radiada equivalente no depende solo del transmisor: también influyen las pérdidas del cable y la ganancia de la antena.

Además, el Reglamento establece como regla general que la potencia máxima en las bandas atribuidas con carácter secundario no supere el 50 % de los valores de su tabla, salvo que exista una condición específica distinta.

Emisiones, modos y ancho de banda

Que una frecuencia esté dentro de una banda de aficionados no significa que cualquier emisión sea adecuada en cualquier punto. El Reglamento establece las condiciones técnicas que resulten aplicables y los planes de banda de IARU Región 1 ayudan a organizar la operación para que actividades muy diferentes puedan convivir sin molestarse innecesariamente.

Dentro de una misma banda puede haber segmentos recomendados para CW (telegrafía), modos digitales o fonía, y cada actividad puede trabajar con anchos de banda distintos. También existen frecuencias o segmentos destinados o coordinados para radiobalizas, repetidores, comunicaciones por satélite y otros usos específicos. Los planes señalan además centros de actividad y frecuencias asociadas a comunicaciones de emergencia, donde la buena práctica exige extremar la escucha y dar prioridad al tráfico de socorro o emergencia cuando exista.

Por eso, antes de transmitir no basta con comprobar que la frecuencia está “dentro de banda”: conviene revisar la atribución legal, la potencia permitida, el modo, el ancho de banda ocupado y el uso recomendado de ese tramo. En VHF, UHF y bandas superiores la coordinación de repetidores, balizas y otros sistemas cobra todavía más importancia. Puedes ampliar estos aspectos en Satélites, repetidores y estaciones especiales.

Autorizaciones temporales y experimentales

Algunas frecuencias pueden autorizarse temporalmente para experimentación u otros usos concretos. Estas autorizaciones no deben confundirse con una atribución permanente del CNAF: tienen fechas y condiciones propias.

El plan de banda no es lo mismo que la ley

Los planes de banda de IARU ayudan a repartir de forma ordenada CW, voz, modos digitales, balizas y otros usos. Son muy importantes para una convivencia razonable en las bandas, pero no sustituyen al CNAF ni al Reglamento español.

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Fuentes oficiales utilizadas