
Una antena es el elemento que permite a una emisora comunicarse mediante ondas de radio.
La antena es lo que permite a nuestra emisora hablar y escuchar a través del aire.
Cuando transmitimos, transforma la señal eléctrica que llega del transceptor en ondas electromagnéticas que se propagan por el espacio. Y cuando recibimos, hace lo contrario: capta esas ondas y las convierte en pequeñas señales eléctricas que el receptor puede procesar.

Las antenas pueden tener formas muy diferentes: desde un simple hilo tendido entre dos árboles hasta un conjunto de tubos metálicos, una antena de panel o una gran parábola. Pero una cosa es su forma y otra su tamaño. Este depende, en buena medida, de la longitud de onda con la que trabajan. En HF las ondas son largas, mientras que en VHF, UHF y SHF son cada vez más cortas. Por eso, si comparamos antenas del mismo tipo, las de HF suelen ser mucho más grandes que las de frecuencias superiores. Aunque hay formas de reducir su tamaño, normalmente a cambio de algunas prestaciones.
Algunas antenas transmiten y reciben en todas las direcciones del horizonte (omnidireccionales); otras concentran la señal hacia una dirección concreta (directivas), como una linterna que enfoca la luz. Las resonantes tienen unas características eléctricas especialmente favorables en determinadas frecuencias; las no resonantes suelen necesitar algún sistema de adaptación. Y conviene recordar algo importante: una antena demasiado pequeña para la longitud de la onda suele radiar peor.
La altura y los obstáculos también importan, pero no de la misma manera en todas las bandas. En HF, las señales pueden viajar miles de kilómetros gracias a la ionosfera, una región de la atmósfera que permite que determinadas ondas de radio regresen a la Tierra. La altura de la antena influye en la dirección con la que sale la señal, y los edificios, árboles y otros elementos cercanos también pueden afectar a su rendimiento. En VHF y UHF, en cambio, las comunicaciones suelen depender mucho más de tener el camino despejado: una montaña o un edificio pueden dificultarlas enormemente. En SHF, donde las ondas son todavía más cortas, incluso los árboles pueden convertirse en un obstáculo considerable.
Por eso, colocar una antena más alta suele ayudar, especialmente cuando conseguimos que sobresalga de los obstáculos. Pero más altura no siempre significa mejores resultados: también depende de la frecuencia y del tipo de comunicación que buscamos. Y si la antena está instalada sobre un tejado, conviene distinguir entre su altura sobre el propio tejado y su altura total sobre el suelo. Ambas son útiles, y también importa qué tiene alrededor.


La señal viaja entre el transceptor (la emisora) y la antena mediante una línea de alimentación. Puede ser un cable coaxial, con un conductor central rodeado de una malla metálica, o una línea paralela, formada por dos conductores separados. El coaxial está apantallado: esa malla actúa como un escudo que ayuda a evitar que entren interferencias y que el propio cable emita señales no deseadas. La línea paralela no lleva ese escudo y puede tener menos pérdidas de señal, aunque necesita más cuidado al instalarla.
¿Y la famosa ROE? Imagina que gritas frente a una pared y escuchas tu propio eco: parte del sonido vuelve hacia ti. Con una antena mal adaptada sucede algo parecido: parte de la potencia que envía la emisora se refleja hacia ella en lugar de pasar directamente a la antena. Una ROE de 1:1 es ideal; con 2:1, aproximadamente el 11 % de la potencia se refleja. No es necesariamente un desastre. Y cuidado, porque una antena puede tener una ROE estupenda y, aun así, radiar muy mal.

En esta sección vamos a hablar de todo esto y mucho más: tipos de antenas, tamaños, altura, obstáculos, antenas de hilo, verticales y directivas, cables de alimentación, construcción, instalación, mediciones y ajustes. Todo explicado paso a paso, con ejemplos sencillos y sin necesidad de ser un experto en electrónica. Porque para entender cómo funciona una antena, lo primero no es aprender fórmulas, sino comprender qué hace y por qué.
